domingo, 29 de septiembre de 2013

CIUDAD JUAREZ Ricardo Bórnez


EN JUÁREZ nacen rosas
por cada muerte.

En Juárez
la tierra se riega con sangre.

En Juárez
nadie hace nada
por esas mujeres
que no tendrán novio, ni maridos,
hijos, nietos, ni tumba.

Juárez sabe dulce
cuando pronuncias su nombre.

La próxima puede ser la tuya o la tuya
y nunca sabrás donde descansan sus huesos
en la ciudad herida,
solo una rosa roja de sangre

que puede ser ella.

1 comentario:

Nucha dijo...

“ Salvar la palabra de la isla opresora volverla pájaro libre de verdades en el cielo sin misterio de mi pueblo”